
El pasado viernes 6 de noviembre el diario El País expresó en su Editorial su apoyo expreso a la candidatura de Luis A. Lacalle a la Presidencia. Mas bien quisieron avisar que están haciendo campaña en contra de Mujica, cosa que es mas o menos lo mismo pero con otras palabras. Nada que no supieramos de antes. Esto generó gran repercusión en los medios, algunos a favor y otros en contra de que los medios de prensa de identifiquen expresamente con un candidato.
Esto es algo que ocurre en muchos países, donde la prensa sale a manifestar públicamente cuál es el candidato que apoya y por qué. Por tirar un ejemplo el diario New York Times, de la homónima ciudad, expresó públicamente su apoyo a Obama en Octubre de 2008. Y a mi entender está bien que sea así. Prefiero que los medios apoyen públicamente a algún candidato en vez de hacerse los falsos independientes que no se identifican con ninguno. En Uruguay es claro. Por más que no exista un compromiso público, es lógico que El Observador se identifica con el Partido Colorado, El País con el Partido Nacional y La República con el Frente Amplio. Y bueno, es así y a nadie le sorprende. Por eso me parece de cierta hipocresía andar sorprendiéndose por algo que todos ya sabíamos.
Ningún periodista va a ser mas o menos independiente por expresar su opinión. En todo caso la nota que escriba no va tener un contenido periodístico propiamente dicho, sino que va a ser algo más de opinión personal. Además, que el Director de un diario, que no tiene por qué ser periodista, exprese que desde su espacio está haciendo campaña en contra de uno u otro candidato no tiene porqué coartar la libertad de trabajo de los periodistas que trabajan para el.
Ahora, por si no lo notaron, en la parte superior de la columna de la derecha de este blog se expresa el apoyo explícito de este sitio a la candidatura de Luis A. Lacalle. Esto no es de ahora sino que viene desde antes de las elecciones internas. No voy a andar haciendo una columna expresamente para eso explicando mis razones, pero...le gané de mano a El País.











