
Terminaron las elecciones, al menos la primera vuelta. Como todos saben el 29 de noviembre tendremos un balotaje entre los dos candidatos más votados. Atrás queda una campaña electoral pobre, pobrísima, con discusiones vagas, propuestas insulsas y, nuevamente, sin un debate entre candidatos. Cientos de encuestas, unas más creíbles que otras, sobre los candidatos a Presidente o sobre los dos plebiscitos que estaban en discusión. Terminó una jornada que dejó caras largas, festejos desmedidos y, por primera vez en Uruguay, una avalancha de personas que salieron corriendo a crear grupos de facebook sobre cualquier estupidez.
Uno entra en facebook y aparecen cientos de grupos nuevos a los que constantemente todo el mundo se une. Unos que están sorprendidos porque no se anuló la Ley de Caducidad, otros que odian a Mujica, otros que llaman a todos los partidos a unirse contra el Frente Amplio, otros que acusan al Partido Nacional, el Partido Colorado, el Partido Independiente, Asamblea Popular, Obama (?), Jamaica (?) y a los coloraditos del mundo, de todos los males de la humanidad, etc.
A la gente le agarró una necesidad impresionante de unirse a cuanto grupo de le cruza, una necesidad de pertenecer a cualquier cosa que exprese medianamente su punto de vista o simplemente que quede lindo en su Perfil de facebook. Dejense de joder con estos grupos. Si quieren decir que están sumamente contentos de que no se aprobaran los plebiscitos, agarren y salgan a la calle a gritarlo. Si están recontra sorprendidos porque no se anuló la Ley de Caducidad, vayan y pidanle a sus legisladores, que son mayoría en el Parlamento, que la deroguen.
Una cosa es usar facebook para hacer campaña política, otra cosa es abusar de estos grupos.










